
Ricarte Soto: Este señor bien podría integrar un panel de análisis político al más puro estilo de Tolerancia Cero, Hora de Infidentes o Estado Nacional (que no debe ser confundido con el estadio). Sin embargo, Ricarte prefiere hablar sobre la vida de los demás, simplemente porque le pagan más. Es el único opinante que admite abiertamente detestar su labor. Dejo boquiabierto al bueno de Felipe Camiroaga cuando se refirió al Buenos Días a Todos como “un trabajo en el que te pagan para hacer puras payasadas”.
¿Pero de donde viene el odio hacia nuestro querido Ricarte? Digamos que la simpatía no es precisamente una de sus virtudes. Es detestado por muchos de sus compañeros y ex-compañeros de trabajo y no lo soporta ni su propia familia. Mientras participaba en el desaparecido programa de Zona Latina “Me Late” comento que “cuando yo llego a mis casas, la gente esta durmiendo”. Así es, señor, señora, como usted lo escucho: miS casaS. En lugar de compartir con “sus familias”, Soto prefiere irse a tomar sus buenas copas al Liguria.
Sin entrar a juzgar más detalladamente su vida familiar, es importante destacar que Ricarte es detestado por buena parte del público. Especialmente la juventud, que lo considera “un viejo experto en ser pesado”.
Su vida cambiaría el día en que hizo pública la filtración de los teléfonos y direcciones de los famosos chilenos por Internet. Actores tuvieron que cambiar de número, animadores tomaron medidas de seguridad adicionales en sus viviendas y Ricarte pasó a convertirse en una persona Non Gratta para la farándula nacional.
Los comentarios de Ricarte nunca pasan desapercibidos y generan profunda división entres los espectadores. A tal nivel, que existe en Facebook un grupo denominado “Ricartemaniacos”.
Fans dispuestos a todo por darle mayor protagonismo a su ídolo. Ellos sostienen que Ricarte es un incomprendido. No es un “viejo pesado que esta haciendo el ridículo”, sino que un “genio que esta demostrando que el hombre evolucionado puede saber tanto de historia, como de filosofía, francés y farándula”.
Enemigos: Cecilia Rovaretti, René Naranjo, Carlos Tejo.
null3. René Naranjo: Mi nana me preguntaba si el señor Naranjo “realmente es así” o se “hace el pesado”, prácticamente segura que René solo actúa en sus performances mediáticas. Si es que este hombre actuara su pesadez, merecería un Oscar. Su presencia física es en extremo desagradable y cuando extiende su gran bocota, parece que la esencia misma de la negatividad se apoderara de la pantalla. Tiene un cierto aire de “pseudo intelectualidad” que emplea con el objetivo de “subirle el pelo” a la Opinología; obteniendo resultados absolutamente contraproducentes. Cuando empieza a citar autores y poner un tono solemne y seriote, hasta sus propios compañeros de pantalla comienzan a irritarse.
Junto a Felipe Avello protagonizo en SQP la mítica sección denominada “la tiendita de la Opinología”. Legendaria fue la riña que sostuvieron en vivo y en directo. Hasta el día de hoy, Felipe sostiene que “solo se trato de un juego”, pero la mayoría de los telespectadores sospecha que Naranjo utilizo el 100% de sus deplorables habilidades pugilísticas sobre el ring de la farándula.
Aunque nunca sabremos si René Naranjo es el Mesías de la pesadez o simplemente un maestro de la ironía, lo cierto es que la inmensa mayoría de la población lo encuentra un sujeto inmensamente desagradable.
Enemigos: Patricia Maldonado, Felipe Avello, Antonio Vodanovic.
null2. Roberto Dueñas: Cariñosamente apodado “el peluche”, Dueñas demuestra porque a lo largo de la historia los judíos siempre han sido percibidos como sujetos detestables. Su primera aparición masiva fue cuando la entonces emergente Marlen Olivari fue invitada al panel de SQP. Cuando la maniquí fue consultada por su Manager, las cámaras enfocaron a Roberto, el cual trato de esconderse argumentando que a él “no le gustaban las luces del espectáculo”. El tiempo diría lo contrario. Desde que se caso con Marlen, ella fue progresivamente desapareciendo de pantalla, mientras Dueñas subía día a día sus bonos. Si alguien es sindicado como el principal responsable de la destrucción psíquica y profesional de Marlen, ese es Dueñas. El marido-manager que se habría encargado de explotarla, maltratarla y hasta inducirla al consumo de “sustancias”.
Pero Dueñas no solo ha sido un mal marido, es el hombre menos estimado por los distintos panelistas que ha tenido SQP y en reiteradas ocasiones su sanidad mental ha sido puesta en duda. Tras la separación, armo un patético teatro en que él mismo ingresaba a una supuesta “clínica de rehabilitación”, que termino siendo la casa de un pariente. Cada vez que alguien menciona la palabra “judío”, se siente inmediatamente discriminado. Cuando en realidad no es su ascendencia “judía” la que perjudica su imagen; sino que es él quien perjudica la imagen del pueblo judío.
Enemigos: Marlen Olivari, Arturo Longton, Sebastián Jiménez, Patricia Maldonado.
¿Ricarte Soto? ¿René Naranjo? ¿Roberto Dueñas?
¿Cuál de estos 3 cree que es uno de los personajes más odiados de la farándula chilena?
¡¡Esperamos sus comentarios!!
En la cuarta parte y final se descubrirá.
¿Cuál es el Chileno más odiado de la farándula?
¡¿Quién demonios será?!
Ah! Se que se muerden las uñas por saberlo…
… pero lo peor…
¡Esta por venir!
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