La súper modelo brasileña Gisele Bündchen dice que aprendió a golpes que la plata, el dinero, la fama y todas esas cosas que tiene la gente linda simplemente no hacen la felicidad.
Ya estando en la cumbre de su carrera, hace unos cinco años, la rubia duce que " bebía mucho vino, fumaba como un carretero y comía a todas horas hamburguesas con queso. Estaba tan cansada y trabajaba tanto que estaba casi entumecida. Tenía éxito pero era completamente infeliz", declaró a la revista alemana "Life&...