Adriana Barrientos siempre se ha caracterizado por sus berrinches, pero esta vez se le pasó la mano. Resulta que en plena competencia de 1910, donde su desempeño no era de los mejores, se le cayó uno de sus grandes y blancos dientes. Y no encontró nada mejor que reclamar a quien se le cruzara por delante.
“Necesito ir a la clínica urgente, necesito un dentista, sáquenme de aquí, tuve un horrible problema”, exclamaba furiosa. Sin embargo, la competencia estaba en pleno desarrollo y no se...